Cohenomic

Cómo hacer un presupuesto con ingresos variables

· 6 min de lectura

Con una nómina fija, presupuestar es sumar y restar. Con ingresos que suben y bajan (autónomos, comisiones, trabajos puntuales) hace falta un método distinto, porque no sabes cuánto entrará el mes que viene.

El problema: planificar con dinero que no sabes si llegará

Si presupuestas según tu mejor mes, el resto del año te quedarás corto. Y si te dejas llevar por los meses buenos, gastas más y no ahorras para los flojos. La clave es separar lo que entra de lo que gastas.

1. Calcula tu ingreso mínimo realista

Mira los últimos seis o doce meses y toma como referencia los meses bajos, o una media prudente. Esa cifra es la base sobre la que construyes tu presupuesto. Todo lo que entre por encima será un extra.

2. Conoce tus gastos fijos mínimos

Suma lo que necesitas pagar sí o sí cada mes: vivienda, suministros, comida básica, transporte, seguros y deudas. Si tu ingreso mínimo cubre esa cifra, tienes una base estable. Si no, es una señal para ajustar gastos o buscar más ingresos. Aquí te explicamos cómo hacer un presupuesto mensual.

3. Págate un sueldo

En lugar de gastar según lo que entra cada mes, ingresa todo en una cuenta y transfiérete a tu cuenta personal una cantidad fija periódica, como si fuera una nómina. En los meses buenos, el excedente se queda en la cuenta de origen para cubrir los meses flojos.

MesIngresoTe pagasSaldo del colchón
Enero2.200 €1.600 €+600 €
Febrero1.100 €1.600 €−500 €
Marzo1.900 €1.600 €+300 €
Ejemplo orientativo

Aunque el ingreso oscila entre 1.100 € y 2.200 €, tu vida diaria se mantiene estable con 1.600 € al mes, y el colchón absorbe la diferencia.

4. Aparta lo que no es tuyo

Si eres autónomo, una parte de lo que cobras irá a impuestos y cuotas. Apártala nada más cobrar, en una cuenta separada, para no gastarla sin querer. Consulta con un asesor qué porcentaje te corresponde, porque depende de tu situación.

5. Construye un colchón más grande

Con ingresos variables, el fondo de emergencia tiene aún más sentido. Muchas personas apuntan a más meses de gastos esenciales que quien tiene nómina fija. Es lo que te permite sobrevivir a un mes flojo sin endeudarte.

6. Revisa cada mes y ajusta tu sueldo

Cada pocos meses, compara lo que has ingresado con lo que te has pagado. Si el colchón crece, puedes subirte el sueldo. Si se agota, bájalo o recorta gastos. Lo importante es que el ajuste sea consciente y no una sorpresa.

Llevarlo sin complicaciones

Todo esto exige tener claro cuánto entra, cuánto gastas y cuánto tienes en cada cuenta. En Cohenomic puedes crear varias cuentas, por ejemplo una para tus ingresos y otra para tu día a día, apuntar tus gastos y ver tu saldo total de un vistazo. Con un iPhone, además, los pagos con tarjeta se registran solos.

Este artículo es orientativo y no constituye asesoramiento financiero personalizado.

Sigue leyendo