Cómo hacer un presupuesto mensual paso a paso
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Un presupuesto no es una prohibición, es un plan: decidir de antemano en qué se va tu dinero en lugar de descubrirlo a final de mes. Este es el método más sencillo para empezar.
1. Calcula lo que ingresas de verdad
Empieza por el dinero que te llega a la cuenta cada mes, es decir, el neto. Si tus ingresos varían (autónomos, comisiones, trabajos puntuales), usa la media de los últimos seis meses o, mejor, el mes más bajo, para no planificar con dinero que quizá no llegue.
2. Anota tus gastos fijos
Son los que se repiten y apenas cambian: alquiler o hipoteca, suministros, internet y móvil, seguros, transporte, cuotas de gimnasio y suscripciones. Revisa tu extracto bancario de los últimos meses para no olvidarte de ninguno. Las suscripciones pequeñas son las que más se escapan.
3. Estima los gastos variables
Comida, ocio, ropa, regalos, salidas. No hace falta afinar al céntimo: mira cuánto gastaste en cada categoría los últimos tres meses y toma ese dato como punto de partida. Aquí es donde un registro constante marca la diferencia, porque sin datos solo se adivina.
4. Resta y decide cuánto ahorras
Ingresos menos gastos fijos y variables te da tu margen. La clave es tratar el ahorro como un gasto más: fija una cantidad y apártala el día que cobras, en lugar de ahorrar “lo que sobre”. Si el margen sale negativo, toca recortar variables o buscar más ingresos antes de seguir.
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Ingresos netos | 1.800 € |
| Vivienda y suministros | 700 € |
| Transporte y seguros | 150 € |
| Comida | 300 € |
| Ocio, ropa y otros | 250 € |
| Ahorro mensual | 400 € |
5. Revisa y ajusta cada mes
Un presupuesto es un borrador que mejora con el uso. Al acabar el mes compara lo previsto con lo real, mira en qué categorías te pasaste y ajusta el siguiente. A los dos o tres meses tendrás cifras realistas y menos sorpresas.
Errores habituales
Cómo llevarlo sin una hoja de cálculo
Una hoja de cálculo funciona, pero exige disciplina: abrirla, teclear, sumar. Con una app como Cohenomic apuntas cada gasto en segundos, fijas un presupuesto por categoría y ves al instante cuánto te queda, sin fórmulas que mantener.
Este artículo es orientativo y no constituye asesoramiento financiero personalizado.